Porque la gente pensaba que el Reino de Dios iba a aparecer de inmediato, Jesús contó esta parábola: un noble se fue a un país lejano para recibir un reino y llamó a diez siervos, a quienes dio una mina a cada uno, diciéndoles: “Negocien hasta que yo regrese.” Sus enemigos no querían que él reinara. Al regresar, el señor llamó a los siervos: el primero había ganado diez minas, y le fue dado el gobierno de diez ciudades; el segundo había ganado cinco minas, y le fue dado el gobierno de cinco ciudades. El tercero guardó la mina en un pañuelo, temiendo a su señor, que era un hombre severo: el señor lo reprendió y le quitó la mina, dándosela al que tenía diez minas. La gente decía: “Señor, ya tiene diez minas” — el señor respondió: “Les digo que a todo el que tiene se le dará más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado” (Lucas 19:26).
Contexto de Lucas 19
La parábola sigue después del encuentro con Zaqueo y antes de entrar en Jerusalén. Los comentaristas (Fitzmyer, New Jerome) enfatizan: la imagen del noble evoca Arquelao o una situación política familiar — los oyentes entendían que “el reino tarda en llegar” y la importancia de ser fiel mientras se espera. No se debe identificar cada personaje con Jesús en todos los detalles, pero la idea principal es responder al don recibido hasta que el Señor regrese.
Porque les digo que a quien tiene se le dará más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.
— Lucas 19:26 (según varias traducciones)Diferencias con la parábola de los talentos en Mateo 25
Lucas usa diez siervos con una mina; Mateo tiene cinco talentos diferentes. Ambas narraciones son paralelas pero no idénticas — tienen sus propias particularidades. Un punto en común en ambas: esperar al Señor, invertir el don, y las consecuencias en la historia para el que no actúa.
La frase “quitar al que no tiene”
Es parte de la parábola — enfatiza la responsabilidad de usar el don; no debe usarse para justificar la explotación social fuera del contexto bíblico.
Aplicación
La vida cristiana recibe los sacramentos, la Palabra de Dios, el tiempo, los talentos — todo es “mina” que debe ser invertida para el Reino de Dios, no escondida por miedo al fracaso o por pereza al no querer arriesgarse a servir. Cuando el Señor “venga” en la historia y en el día final, la fidelidad en lo poco será reconocida en la historia.
Resumen
- El noble va a recibir el reino — los siervos esperan.
- Cada uno recibe una mina; el que produce es recompensado con más autoridad.
- El que esconde la mina pierde lo que tenía.
- Se da más al que tiene — mensaje sobre el uso del don.


