Después del Bautismo, el cristiano aún puede caer en pecado. El sacramento de la Reconciliación (Confesión) es el sacramento del perdón: Dios restablece la comunión a través de la absolución de la Iglesia y el arrepentimiento sincero del creyente. Los pasajes de Juan y Corinto se resumen por tema; no se citan diálogos largos.
La doctrina fundamental incluye: arrepentimiento interior, confesión, penitencia (satisfacción según la indicación del sacerdote) y recibir el perdón. El Catecismo Parte Dos presenta detalles; los ministerios de catequesis en las páginas de las diócesis de prestigio suelen ofrecer orientación práctica.
Después de la Resurrección, el Evangelio de Juan relata que el Señor concede el Espíritu Santo y confiere el poder de perdonar o retener pecados a los Apóstoles (Jn 20:19–23 — leer todo el pasaje de la aparición). La segunda carta a los Corintios habla sobre el ministerio de reconciliación y el papel de embajador (2 Corintios 5:14–21; se debe leer todo el contexto de “reconciliación en Cristo”).
Comparar con el texto original
Abrir Jn 20:19–24 y 2 Corintios 5:14–21 en la Biblia aprobada.
Secreto absoluto
El sacerdote está obligado al secreto absoluto sobre el pecado confesado — esto protege la confianza y el valor de volver a la misericordia.
Los elementos del sacramento en el Catecismo
El Catecismo Parte Dos sobre el sacramento de la Reconciliación (generalmente §1422–1498 dependiendo de la edición) presenta el regreso a Dios después de haber recibido el bautismo: se requiere arrepentimiento (remordimiento y decisión de enmienda), confesión ante un sacerdote autorizado (para pecados graves después del bautismo), la absolución del ministro, y penitencia (obra buena o oración impuesta por el sacerdote) para sanar las consecuencias del pecado. Jn 20:22–23 y 2 Corintios 5:18–20 se entienden como la delegación a la Iglesia de un ministerio de perdón real — no reemplaza la única misericordia de Dios, sino que es el sacramento que Él otorga a Su Pueblo. La doctrina también distingue entre arrepentimiento perfecto y no perfecto y explica el papel del secreto absoluto como protección del sacramento y no como un poder arbitrario. Los fragmentos de estos pasajes en vatican.va ayudan a evitar la simplificación de “confesión” a una mera psicología o supervisión social.


